Per il sogno della farfalla

Si algo se puede decir con certeza es que los habitantes de las regiones del Maule y del Biobío no han tenido noches muy apacibles desde el 27 de febrero del año pasado, y menos ahora, que a días de cumplirse un año desde aquel terremoto han recomenzado las réplicas (con magnitud de terremoto) con una mayor frecuencia. Por ejemplo, la que me motiva a escribir hoy es la 5.8 richter que despertó hace algunas horas a los penquistas, específicamente  10 minutos para las 6 de la mañana.

Nada sacamos con pedirle a la Tierra que pare estos movimientos, pues con la intensidad del que comenzó todo no podemos esperar paz hasta un buen rato. ¿Acostumbrarse? al menos en mi caso lo único que logré fue algo de vértigo en ocasiones, mientras estoy acostada (casi todos estos eventos me han encontrado en mi cama, ya sea por la hora o porque aquel día me encontraba de ociosa). Solo queda armarse de paciencia y ver estos movimientos como algo normal y habitual, casi como una taza de café al desayuno.

* Mientras escribía esta entrada, ocurrieron otros 4 sismos “considerables”, de intensidad 3.3, 3.4, 3.3 y 5,5 grados richter respectivamente

Hoy comencé mis 9 días de trabajo a contrata en la UFRO, como asistente en la DODE (División de Orientación y Desarrollo Estudiantil). Ultra aplicada, no logré dormir hasta más allá de las 5 de la mañana (¬¬’) siendo que entraba a las 9 a trabajar (cuec!), y bueh, dentro de todo puedo rescatar las siguientes cosas:

– Equipo de trabajo excelente
– Trabajo agradable
– Alergia insoportable: Romadizo, estornudos y varios paquetes de pañuelos desechables consumidos como si nada.
– Caminata larga pero… ehm.. rara?
– Sentimiento de no pertenencia…

Y es que no hay nada peor que no tener un lugar propio donde llegar (sin desmerecer el cariño y lo genial que me han tratado donde mi amiga Fa), pero la falta de un lugar para los dos, aunque sea para tirarnos a dormir o ver el techo sin que nos estén mirando es algo que de verdad, afecta… y espero de verdad que podamos superar esto..

Para nuevas transmisiones siga en sintonía

Hoy estuve revisando el flickr de mi estimado Dr. Elgueta, y con ello recordé que sorpresa! también tengo flickr y más sorpresa! también tengo blog.
Considerando en eso que además hace unas cuantas semanas reviví mi twitter, y en consideración de lo que Juanjo Gutierrez (Director del Centro de Innovación Profesional de la UFRO) nos enseñó en el seminario de emprendimiento social (en el marco de Araucanía 7 y la semana mundial del emprendimiento) he decidido darme una nueva oportunidad para levantar esto.
Por otra parte, y aunque me reconozco pre-escasa de tiempo debido a que este año por fín comienzo con mis ramos clínicos, o sea, con mis primeros pasos en la atención hospitalaria, creo que tendré bastantes cosas interesantes como para rellenar este humilde blog. Al menos mi netbook rojo estará de compañero fiel cuando tenga algún ataque de verborrea… jajajajja!

No me había dado ni el tiempo ni las ganas para escribir en muchísimo tiempo. Sin embargo ahora que por fin tengo un computador como la gente, muchas cosas que contar y algo de tiempito (dentro de una montonera de cosas que hacer), actualizo.

Escribo desde el Diplomado de Formación de Jóvenes en Liderazgo Democrático dictado por la UCT y la UFRO. Ésta es la 2º sesión, ya casi terminando, con mucho aprendizaje y con uno que otro embrollo.
¿Por qué estoy metida aquí? Hartas cosas han pasado. Soy presidente de IFMSA UFRO desde el año pasado, y estoy becada por la labor que he hecho en la agrupación. Además estoy junto a Hugo, mi novio desde hace 7 meses.

Empezaré con entradas en adelante… no me pidan tanto contenido porque estoy en medio de una clase xD, pero ya vamos, no se preocupen.

Quizás bastaba respirar,  solo respirar muy lento
Recuperar cada latido en mi
y no tienes sentido ahora que no estas,
ahora donde estas, porque yo no puedo acostumbrarme aún
diciembre ya llego, No estas aquí, yo te esperare hasta el fin,

En cambio no, hoy no hay tiempo de explicarte
y preguntar si te ame lo suficiente
yo estoy aquí y quiero hablarte ahora, ahora.

Porque se rompen en mis dientes,
las cosas importantes,
esas palabras que nunca escucharas
y las sumerjo en un lamento haciéndolas salir
son todas para ti, una por una aquí.
Las sientes.. ya besan y se posaran entre nosotros dos,
si me faltas tú, no las puedo repetir, no las puedo pronunciar

En cambio no me llueven los recuerdos
de aquellos días que corríamos al viento
quiero soñar que puedo hablarte ahora, ahora

En cambio no, hoy no, hay tiempo de explicarte
También tenía ya mil cosas que contarte
y frente a mi, mil cosas que me arrastran junto a ti.

Quizás bastaba respirar,
solo respirar muy lento.
Hoy es parte, hoy en cambio, no.

(Laura Pausini, En cambio no – 2008)

n1196569467_30252204_3462

Ana Lagazzi Alarcón
1929 – 2008

La próxima semana se cumplirán ocho meses desde que vivo en Temuco. Meses en los cuales, ud. querido lector se habrá dado cuenta que el tiempo literalmente se hizo agua (nótese por favor el número de post publicados en comparación, por ejemplo, con el año 2005 o 2006, o los mismos reportes “resumen” de mi estadía en la frontera del sur). Ocho meses que pueden considerarse mucho en el sentido de “como pasa el tiempo” o que pueden considerarse pocos, considerando que mi esta´día en Temuco, hasta ahora será de Ocho años, gracias a mi primera experiencia con Anatomía I.

Ahora lo que me trae a escribir en esta oportunidad no es un análisis de como pasa el tiempo, o de lo mucho que me gusta medicina en desmedro de lo que sentía por bioingeniería, sino el ver como el cambio de condición afectiva puede cambiar la forma de ver las cosas, para bien o para mal.

Soy una persona que se considera bastante independiente. La independencia, claro está, no puedo medirla en este caso por como soy capaz de sustentarme económicamente sola pues es algo que aunque me encantaría aún no he hecho, pero si creo que el poder de tomar desiciones sola, de priorizar cosas, de s responsable por mi misma y de evitar ser influenciada por la opiniónde otros respecto a mi misma son cosas que también podrían definirme como independiente. Ahora, si hay algo que me encantaba de mi independencia es el cumplimiento del sueño onírico de no tener que estarle dando cuentas a nadie por mis actos. Si quería comer, dormir, estudiar, salir o desaparecerme del mapa, bastaba con que así lo quisiera y podía hacerlo. Sin embargo, la responsabilidad con los compromisos que asumí al matricularme en Medicina ya me cohartaban de cierta forma esto, y la aparición con el tiempo de redes afectivas en esta ciudad de igual forma lograron que este elemento de mi independencia desapareciera… Y no es que ahora exista alguien a quien deba “rendirle cuentas” por mis actos, sino es el mismo lazo afectivo el que hace que nazca la necesidad de contar a otros como me encuentro, cuales son mis anhelos o necesidades y que dentro de mis prioridades también se encuentre el saber como poder ayudar a los integrantes de estas redes a estar y sentirse mejor. Cooperatividad podría llamarse el concepto, pero alejada de un valor comercial o netamente por el resguardo de intereses propios. Pero, ¿Cooperatividad movida por qué?

Por amor. Ya sea en forma de cariño, amistad, estima o de la forma que se exprese. Es ese algo que nos termina modelando, querámoslo o no, y nos convierte en algo que en algunas ocaciones puede ser mejor que lo anterior. Y si, podrá verse algo rosa este razonamiento, pero es lo que en estos ocho meses me ha llevado a ser distinta… Mi autonomía ya no es netamente eso, y dificilmente habría podido adaptarme y “sobrevivir” a Temuco y a la experiencia de vivir sola, sin haber encontrado personas con quienes compartir esto llamado vivir, ya sean compañeros, amigos, conocidos o pareja, que se van transaformando en una especie de familia no sanguinea pero con un peso igual o mayor en algunos casos al que tienes aquellos con quienes compartes además lazos sanguineos.

Podré haber perdido ciertas cosas que anhelaba cuando armaba mis bolsos para partir. Podré también haber cambiado, siendo transformada por otros. Sin embargo, todas esas cosas y aún otras que no he visto, o sentido, o que simplemente aún no he experimentado lejos de ser malas solo puedo clasificarlas como “lo bueno de estar enamorado”, y no solo en un sentido romantico. Es bueno, y lo disfruto enormemente.

 

* Foto: Hospital del Osito Teddy IFMSA UFRO, Septiembre de 2008. En ella (aunque faltan algunas) está gran parte de las personas que me motivaron escribir esto.

Per contarti, canto
Voglio che sappi quanto 
Mi fai bene
Mi fai bene
Mi fai bene

Ti voglio di mile sensi
Ti voglio supratutto
Mi fai bene 
Mi fai bene
Mi fai bene

È abbastanza guardare il reflesso di tuoi occhi nei miei occhi
Come si porta il freddo
Per capire
Ch`il cuore non bugia
Che fortunatamente
Mi fai bene
Mi fai bene
Mi fai bene
septiembre 2016
L M X J V S D
« Feb    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Cajones de Recuerdos

Posts Más Vistos

Páginas